De viento y sol sus anhelos,
de granito y cal sus realidades.
Sentada sobre una piedra le sonreía al río que corría a sus pies. Ahí, lejos de casa, se le hicieron presentes todas esas cosas que podría llegar a extrañar; esas cositas que, cuando estaba a la deriva, la hacían poner un poco los pies sobre la tierra. Pero, ¿era ahí donde quería tenerlos?
De concreto y adoquines su presente,
de marea y barro su futuro.
Sintió el agua que corría entre sus piernas y, por primera vez en mucho tiempo, sintió sólo paz en su cuerpo. Podía verlo todo sin abrir los ojos, podía percibirlo todo desde donde estaba. Eso que tenía a su lado, y también acercando todo lo que estaba lejos.
Poco a poco se fue dejando arrastrar, hasta volverse agua ella también y nadar libre río abajo. La corriente no la arrastraba, marchaban juntas, como pares, como iguales. Entonces lo supo.
Ahí, lejos de casa, encontró su hogar.
sábado, 23 de febrero de 2013
martes, 4 de diciembre de 2012
Pequeñas grandes sensaciones
A veces siento que
cuando se trata de un abrazo amigo...
cuando se trata de un abrazo amigo...
no hay largo de brazos que alcance.
lunes, 19 de noviembre de 2012
Cargo una infancia en mi espalda.
Susurra en mi oído cosas que alguna vez tuvieron sentido, mas hoy me resultan simples palabras unidas al azar.
Susurra en mi oído cosas que alguna vez tuvieron sentido, mas hoy me resultan simples palabras unidas al azar.
Me propone un mundo de oportunidades que sé que no sabré aprovechar, pero las anoto en un cuadernito de utopías por realizar.
Inventiva y espontaneidad son sus reglas básicas. Reglas que olvidé cómo seguir, encerrada en mi frágil y cuadrada caja de cristal.
Por momentos es una dulce cosquilla de recuerdos en mi nuca, o el pesado rejunte de todas esas pequeñas cosas que no logré concretar.
Inventiva y espontaneidad son sus reglas básicas. Reglas que olvidé cómo seguir, encerrada en mi frágil y cuadrada caja de cristal.
Por momentos es una dulce cosquilla de recuerdos en mi nuca, o el pesado rejunte de todas esas pequeñas cosas que no logré concretar.
Cada tanto la siento caer. Me confundo. ¿Me da miedo? Después vuelve a aferrarse a mí. Me tranquilizo. ¿Retrocedo?
Cargo una infancia en mi espalda.
¿Algún día bajará para caminar a mi lado?
¿Algún día bajará para caminar a mi lado?
viernes, 7 de septiembre de 2012
Más que nada, tiempo fue lo que nos tomó.
Tiempo para abrir los ojos y mirarnos las caras. Tiempo para salir del capullo y hacer nuestra propia flor.
Ahora respiramos una primavera invernal. Caminamos por el pasto sin saber si lo pisamos con nuestros pies, nuestras cabezas o nuestros labios. ¿Y si el pasto es en realidad tu boca, y los pasos son en realidad mis mejillas? Entonces no dejemos de caminar nunca...
Y le pido al tiempo que deje de correr un rato, que nos regale una estación más. Que a esta primavera la sucedan otras, infinitas. Que nos deje otros tres meses para seguir caminando un rato más.
Tiempo para abrir los ojos y mirarnos las caras. Tiempo para salir del capullo y hacer nuestra propia flor.
Ahora respiramos una primavera invernal. Caminamos por el pasto sin saber si lo pisamos con nuestros pies, nuestras cabezas o nuestros labios. ¿Y si el pasto es en realidad tu boca, y los pasos son en realidad mis mejillas? Entonces no dejemos de caminar nunca...
Y le pido al tiempo que deje de correr un rato, que nos regale una estación más. Que a esta primavera la sucedan otras, infinitas. Que nos deje otros tres meses para seguir caminando un rato más.
lunes, 6 de agosto de 2012
106
Otro silencio que dice adiós
otro par de ojos que se abren por primera vez
otro par de ojos que se abren por primera vez
otra sonrisa en el pañuelo
domingo, 15 de julio de 2012
Ahí está escondido, al acecho, esperando salir ante el menor descuido. Lo tengo yo, lo tenés vos, lo tiene ella. Lo tienen todos. Pero nadie quiere admitirlo.
Dicen que existe desde hace mucho tiempo, y que se lo ignora desde hace muchísimo más. Muchos afirman haberlo visto, o haberlo escuchado pasar muy cerca suyo. Algunos incluso se jactan de haber seguido sus pasos. Nadie se anima a creerles. Nadie se anima a reconocer que realmente existe.
Más de una vez me decidí a buscarlo, recorrer las calles y rutas intentando escuchar eso que tiene tantas ansias de decir, eso que siempre le pretendieron callar. Quiero poder mirarlo de frente, decirle "Acá estoy. Soy tuya, al fin" y llenarme de su esencia.
Aún no lo conseguí. Distintas voces pretendieron contestar a mis frustraciones que en realidad no está en ningún lado. Que se trata de un simple mito. Yo no le quise creer a ninguna.
Mientras, sigo buscando, con la frente en alto y esperando nuevas caídas.
Algún día lo lograré, no importa que también me tenga que volver un mito yo misma para protegerme de las críticas y miradas ajenas.
Algún nos veremos cara a cara.
Algún día encontraré el sentido común.
Dicen que existe desde hace mucho tiempo, y que se lo ignora desde hace muchísimo más. Muchos afirman haberlo visto, o haberlo escuchado pasar muy cerca suyo. Algunos incluso se jactan de haber seguido sus pasos. Nadie se anima a creerles. Nadie se anima a reconocer que realmente existe.
Más de una vez me decidí a buscarlo, recorrer las calles y rutas intentando escuchar eso que tiene tantas ansias de decir, eso que siempre le pretendieron callar. Quiero poder mirarlo de frente, decirle "Acá estoy. Soy tuya, al fin" y llenarme de su esencia.
Aún no lo conseguí. Distintas voces pretendieron contestar a mis frustraciones que en realidad no está en ningún lado. Que se trata de un simple mito. Yo no le quise creer a ninguna.
Mientras, sigo buscando, con la frente en alto y esperando nuevas caídas.
Algún día lo lograré, no importa que también me tenga que volver un mito yo misma para protegerme de las críticas y miradas ajenas.
Algún nos veremos cara a cara.
Algún día encontraré el sentido común.
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